jueves, 2 de marzo de 2017

El misionero postura



El Misionero



Experimentar aventuras en el mundo sexual es de esas cosas que te dejan marcado para toda la vida, y de obligado cumplimiento para todo el mundo. Esa rutina que a todos aburre, y que tantos ansían en su vida, puede ser un enemigo acérrimo de tu vida sexual si la tienes demasiado presente. Así que nunca viene nada mal investigar y experimentar, en este caso te damos algún que otro consejo para el misionero postura.


Con el misionero postura llega ese momento en el que llegas a casa del trabajo tardísimo, sin ganas de hacer nada y todavía tienes que sacar al perro, ducharte, preparar algo de cenar y poner a cargar el puto móvil. Pero el cuerpo pide salsa, y claro tienes que darle un poco de vidilla al asunto pero no tienes el físico para dar vueltas de campana debajo de las sábanas. Cuando te vienes a dar cuenta estás dándole duro con el misionero postura, sin embargo esto no tiene por qué ser aburrido.  La clave está en los pequeños detalles.


¡Al Ataque!


Imagen de la posición del misionero


Blanditas y mullidas… ¡las almohadas son tus amigas!


Con poner unos cojines firmes o una almohada de esas chulas debajo del culo de la chica permitirá elevar las caderas y cerrar su canal vaginal ¿Parece una tontería?, pues con esta acción tan simple se permitirá crear un ajuste para que el pene esté mucho mejor encajado. Esto hará que durante la relación todo fluya (si aparece esta palabreja en una relación es que todo va bien) y se estimulen las terminaciones nerviosas que te permiten llegar a los exoplanetas recién descubierto.

El clítoris existe hereje


No todas las mujeres se siente cómodas al tocarse su botón de la felicidad mientras practican sexo, especialmente si ha tenido un día de perros y no ha tenido tiempo ni para tomarse un bocata de tortilla decente. En este sentido, Ava Cadell comenta que es muy adecuado alentar esta zona del cuerpo y ayudar a la chica masajeando su clítoris con suavidad, ya sea con tus manos (recuerda que no es un rasca y gana) o con un juguete sexual.  


Cambia de lugar


La rutina puede romperse con un gesto tan sencillo como el de sacar las relaciones del dormitorio. El sofá puede ser una alternativa para practicar el misionero postura, es un lugar muy adecuado para que todo encaje perfectamente y se sume a la excitación de la novedad. Recuerda poner una toallita debajo, evitar que la televisión esté en el canal en el que no paran de dar Walker Texas Ranger o Pareja a la Puja y apagar el móvil (los táctiles son muy traicioneros).

¡Esas piernas arriba!


¡Piernas arriba que esto es un misionero!, esto podrían cantar en los estadios deportivos y quedaría la cosa mucho mejor entre las aficiones. El misionero postura es uno de esos momentos en los que una variación tan sencilla como levantar las piernas y situarlas en los hombros del hombre puede traer un gran momento. Con esto se permite una penetración más profunda al tiempo que introduce un nuevo ángulo de penetración.

Todos bien alineados


En el fondo el sexo es como un cubo de rubik, si todas las caras están bien alineadas el placer está asegurado. En este sentido, si en el misionero postura el hombre en lugar de acostarse pecho a pecho se desliza un poco más arriba y al lado del torso, lo que sitúa sus pectorales descansando sobre o cerca de uno de sus hombros, el pene entra en contacto de forma directa con el clítoris. Esto es sinónimo de experiencias con unicornios, gatos de colores y arcoíris que salen de los ojos de los cuadros; vamos un orgasmo del país de las maravillas

Conclusión


El misionero postura es una gran oportunidad para disfrutar de tu sexualidad al cien por cien. Que no te preocupe la rutina, los malos comentarios o el típico amigo que dice que salta del armario en todas sus relaciones. Tú continúa experimentando y sigue alguno de nuestros consejos para disfrutar de un momento más que agradable.

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